Hipoacusia, signo del envejecimiento:
COMUNICACIÓN SIN RETORNO
En Chile el 75% de los adultos mayores presenta algún nivel de pérdida auditiva. En los mayores de 80 años, la prevalencia es del 90%.
Según la Sociedad Chilena de Otorrinolaringología, en 9 de cada 10 casos este déficit es tipo sensorioneural, o sea hay una alteración de la percepción y el procesamiento de la señal auditiva, con una baja de la capacidad de discriminar la información recibida por el paciente.
La pérdida auditiva es parte del proceso normal de envejecimiento. Pero las crecientes expectativas de vida de la población, han incrementado este problema.
En sus primeras etapas de desarrollo, la hipoacusia puede pasar inadvertida para quienes la padecen. Sin embargo, con el paso de los años se observan alteraciones progresivas en la comunicación y relación con el entorno social, familiar o laboral en personas aún activas. En la práctica las situaciones mas comunes de los portadores de esta enfermedad son la imposibilidad para captar el lenguaje en conversaciones grupales, dificultad para conversar en ambiente ruidoso y para hablar por teléfono.
En hipoacusias severas y profundas el adulto mayor se aisla, por severa limitación en la capacidad de relacionarse con su medio natural. En este contexto, se relaciona con deterioro cognitivo, alteraciones conductuales y del sueño, disminución de la actividad social, deterioro de la comunicación y alteraciones de memoria, un factor importante en el deterioro de la calidad de vida.
Cifras internacionales informan que un 20% a 30% de las personas mayores de 60 años, tienen un pérdida auditiva mayor de 40 decibeles, límite aceptado para uso de audífonos. La estadística llega a 60% en mayores de 80 años.
En nuestro país, se estima que el 75 % de los adultos mayores de 65 años presenta algún nivel de pérdida auditiva. En los mayores de 80 años la prevalencia es de 90%.
"Es fundamental mantener medidas preventivas sobre la pérdida auditiva en todo el ciclo vital, como la prevención de daño auditivo laboral por ruido, adecuado control de enfermedades cardiovasculares y metabólicas, tratamiento adecuado de enfermedades de los oídos y uso racional de medicamentos potencialmente ototóxicos".
De acuerdo con la Sociedad Chilena de Otorrinolaringología , es necesario advertir precozmente la pérdida auditiva del adulto mayor, que en un 90% es de tipo sensorioneural, es decir con alteración de la percepción y el procesamiento de la señal auditiva, generalmente con un déficit de la capacidad de discriminar la información recibida.
En estos casos la principal estrategia para mejorar la capacidad auditiva es el uso de audífono, idealmente dentro de un programa de rehabilitación de la audición y comunicación.
No obstante, en todas partes del mundo la adhesión al uso de audífonos es baja. En nuestro país, se calcula que el 50% de los adultos mayores con indicación de audífonos no lo usan.
Para la Sociedad Chilena de Otorrinolaringología , toda persona en cualquier edad con síntomas de hipoacusia debe ser examinado por un especialista, mediante evaluación clínica y audiológica, para establecer un diagnóstico que explique la causa de la enfermedad, determinando el tratamiento apropiado en cada caso. |